M.ª Victoria Planas Salvador

 
M.ª Victoria Planas Salvador
 
Nacida en Sitges (Barcelona),
El arte de la fotografía la atrajo desde muy joven Se define como una gran apasionada de la fotografía, entusiasta viajera y sobre todo mujer, madre.
Para Vicky, La fotografía no es solo un entretenimiento ni un simple hobby: es una poderosa forma de expresión. A través de ella exterioriza emociones, sentimientos y fragmentos de vida que habitan en su interior. En cada imagen convergen experiencias, huellas invisibles de momentos vividos. Este proceso implica reconocer, procesar y gestionar las emociones para transformarlas en lenguaje visual. De ahí surge la inspiración para proyectos, exposiciones y narrativas visuales que no solo crean imágenes, sino que narran historias.
 
A lo largo de su trayectoria ha explorado diversos géneros fotográficos, aunque se siente especialmente cómoda en el ámbito de los viajes y el retrato, donde se centra en la exploración de la identidad, las costumbres y tradiciones de pueblos y colectividades, abordando siempre la interacción desde el respeto. Con una mirada profundamente humana y una sensibilidad estética delicada y consciente, busca captar la esencia emocional y transmitir cercanía e intimidad en cada imagen.
 
Su primera cámara fue la popular Kodak Instamatic, un regalo que recibió a los siete años. Más tarde, en la adolescencia, compró una Zenit a su amigo Andreu Noguero, con quien compartió los primeros pasos en la fotografía y el revelado analógico, iniciando así una relación personal y creativa que perdura hasta hoy.
 
Su formación es principalmente autodidacta, complementada con la participación en cursos, talleres y workshops especializados. La constancia en la práctica del conocimiento adquirido y el desarrollo continuo de la fotografía como herramienta creativa le han permitido perfeccionar sus habilidades de observación, composición y edición, y consolidar una mirada propia.
 
Conciliar el trabajo con la vida familiar, especialmente durante la etapa de crianza, no fue tarea fácil, y más aún cuando se trata de un hobby tan apasionante como la fotografía. En el hogar de Andreu y Vicky, esta pasión siempre estuvo presente, pero el bienestar de la familia fue la prioridad, lo que llevó a Vicky a alejarse durante un tiempo de la práctica de la fotografía sin llegar nunca a abandonarla por completo.
 
Su transición a la fotografía digital se inicia en el año 2010, con la adquisición de su primera cámara digital. Desde entonces, se interesó por el estudio y la aplicación de las nuevas técnicas de edición, en constante evolución. Este cambio supuso dejar atrás largas horas dedicadas al laboratorio analógico y simplificar el proceso de revelado.
 
A partir 2011 reactivó su trayectoria fotográfica, participando en salones y certámenes tanto nacionales como internacionales, donde su obra ha sido reconocida con numerosas distinciones.
Se destaca por su presencia sostenida en las listas de fotógrafos con mayor número de distinciones y aceptaciones, tanto de la FCF y la CEF.
 
En la actualidad, ostenta los títulos de MESTRE diamant de la FCF i Maestro diamante 3 de la CEF, máximas distinciones otorgadas por ambas federaciones, siendo la única mujer en logar dichos reconocimientos:
En el año 2014 obtuvo el PREMIO CATALUNYA DE FOTOGRAFÍA, convocado por la FCF, galardón que volvió a recibir en 2024, convirtiéndose en la única mujer en conseguirlo en dos ocasiones.
 
Actualmente continúa participando en concursos, aunque con menor frecuencia, más por inercia y por vinculación con la colectividad de la S.F..del Grup d’Estudis Sitgetans, entidad a la que
pertenece. Se siente especialmente identificada con proyectos que requieran un enfoque reflexivo y un tiempo de ejecución sosegado. A corto plazo, tiene prevista la preparación de una exposición fotográfica, así como diversas colaboraciones y actividades formativas en distintas agrupaciones.
 
Observar diversas miradas y lenguajes personales enriquece profundamente nuestra comprensión de la fotografía. No tengo fotógrafos/as concretos como referencia, pues considero que cada autor nos brinda nuevas oportunidades de aprendizaje y aporta valiosas enseñanzas a nuestro proceso creativo.
 
No obstante, sí me gustaría mencionar a Cristina García Rodero, a quien admiro profundamente por su vitalidad, capacidad de trabajo, sencillez, humildad y espíritu viajero. Desde sus inicios, ha recorrido miles de kilómetros en su búsqueda constante de imágenes y personajes, fruto de lo cual nació España oculta (1989), el proyecto más importante de su vida. Este libro, lleno de magia y misterio, conmueve y emociona al narrar historias de la vida que invitan a la reflexión, y la situó en la primera línea de la fotografía internacional.
 
Premio Nacional de Fotografía en 1996 y primera mujer española miembro de la agencia Magnum, galardonada con el Premio Ortega y Gasset a su trayectoria profesional, así como la primera mujer nombrada doctora honoris causa por la Universidad de Castilla-La Mancha, es un referente indiscutible de la fotografía contemporánea.
 
A quienes se inician en la fotografía les diría que todos hemos sido aprendices en algún momento. Que dediquen tiempo a conocer y dominar su cámara para aprovecharla al máximo y, sobre todo, que adiestren la mirada: observar con atención y disparar siendo conscientes de lo que quieren capturar. Solo así podrán desarrollar una mirada personal y distintiva.
  
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